quitar pañal -tu matrona

Operación pañal

Cuando llega esta época del año y l@s niñ@s rondan los 2-3 años es habitual que los padres nos lancemos a “quitar el pañal”.

Si es el 1º hij@ seguramente lo afrontemos con ilusión y entusiasmo porque significa afrontar una nueva etapa con el peque y ya vamos teniendo ganas de dejar atrás pañales, toallitas, etc (y el gasto que conlleva). Aunque muchas veces este entusiasmo dure poco si nos pasamos el día recogiendo pipís, cambiando ropa y preguntando constantemente si quiere sentarse en el wc u orinal.

Si es el 2º o más hij@ y la retirada del pañal del anterior sucedió como hemos narrado, el entusiasmo se vuelve más bien hastío y una pereza tremenda de entrar en esta etapa.

Bien…y ¿si te dijera que esta etapa no tiene por que ser un sufrimiento para ningún miembro de la familia? Seguramente si está siendo un sufrimiento es porque el peque no está suficientemente maduro y necesite más tiempo. Hay muchas teorías tradicionalistas que poco piensan en el desarrollo madurativo de l@ niños y abogan por llenar la casa de orinales, obligarlos a sentarse en él cada hora, premiar cuando acierta-castigar/reñir/entristecerse cuando se le escapa.

Si nos paramos a pensar, dejar el pañal es un acto de madurez…el niñ@ no sólo tiene que ser capaz de retener la salida del pipí o de la caca, tiene que entender que debe ir al wc/orinal para hacer pipí o caca y cuando se siente debe relajar el esfínter para dejar salir una cosa o la otra o las dos… Es decir, implica madurez física para retener y relajar los esfínteres y neurológica para entender qué debe hacer.

Teniendo esto en cuenta entenderemos que el pañal no se quita (no deciden los padres cuando debe dejarlo), el pañal se deja (es el niñ@ el que llega a un grado de madurez en el que le molesta llevar el pañal húmedo, avisa cuando va mojad@, tiene curiosidad por sentarse en el wc y es capaz de llevarlo a cabo).

Siguiendo esta máxima nos ahorraremos muchos malos ratos y realmente dejar el pañal será una transición que los peques harán sin traumas, llantos ni aprensiones, ya que, serán ell@s los que expresen que no quieren seguir usando pañal.

Y eso no significa que no puedan tener ningún escape, esto forma parte de un proceso madurativo, pero no será una lucha.

Y si has empezado porque te dió la sensación de que estaba madur@ y luego no es capaz de retener, todas las veces se hace pipí encima, ni siquiera cae en la cuenta de que va mojad@… No pasa nada por volver a ponerle el pañal, no se puede retroceder cuando no se ha avanzado (más adelante probablemente lo conseguirá sin problemas).

Hago esta reflexión porque justo hace 2 semanas mi hija pequeña decidió que ya no quería pañal y de la noche a la mañana lo ha dejado tanto de día como de noche habiendo tenido un solo escape (justo ayer cuando salíamos de casa a una comida, debieron ser los nervios de la 1º salida postconfinamiento…) la verdad nos ha sorprendido gratamente porque aunque con su hermana mayor también fue un proceso en el que ella decidió que no quería más pañal, fue un proceso más largo, con más escapes (probablemente tuvo mucho que ver que su hermana pequeña empezaba a gatear y a captar más atención) y en el que en algún momento me planteé volver al pañal, pero ella no quería y no la forcé, ella fue a su ritmo y lo consiguió sin traumas.

En fin, que cada niñ@ lleva su ritmo y su proceso y que esta época es tan buena para DEJAR el pañal como cualquier otra, lo importante es que sea su momento.

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